Tengo ansiedad. ¿Qué puedo hacer?

La ansiedad es una respuesta emocional normal ante situaciones de peligro o estrés, que se caracteriza por sentimientos de inquietud, preocupación, miedo o temor. En niveles moderados, puede ser adaptativa y actuar como un mecanismo de defensa que ayuda a prepararnos para situaciones de riesgo. Sin embargo, cuando se experimenta con una intensidad excesiva o en situaciones en las que no hay una amenaza real, puede interferir significativamente en la vida cotidiana y convertirse en un trastorno de ansiedad. Los síntomas de la ansiedad pueden incluir palpitaciones, sudoración excesiva, temblores, tensión muscular, hiperventilación, sensación de ahogo, mareo, nauseas, entre otros.

¿Qué puedo hacer?

Afortunadamente, existen muchas técnicas y herramientas para disminuir nuestros niveles de ansiedad y aprender a manejarla de manera efectiva. Entre ellas se encuentran la respiración profunda, la relajación muscular progresiva, la meditación y la visualización.

Otra herramienta importante es el pensamiento positivo y la reestructuración cognitiva, que implica identificar y cambiar patrones de pensamiento negativos o irracionales que nos llevan a sentir ansiedad.

La reestructuración cognitiva es una técnica de terapia cognitivo-conductual que busca cambiar los patrones de pensamiento negativos y disfuncionales que contribuyen a mantener la ansiedad. Esta técnica se basa en la idea de que la forma en que pensamos sobre una situación influye en nuestra respuesta emocional y comportamental ante ella.

En la reestructuración cognitiva, el objetivo es identificar y cambiar los pensamientos negativos y distorsionados que nos llevan a sentir ansiedad. Se trata de analizar nuestros pensamientos automáticos y evaluar si son realistas, objetivos y útiles, o si por el contrario son exagerados, catastrofistas o irrelevantes.

Una vez identificados los pensamientos negativos, se procede a reemplazarlos por pensamientos más adaptativos y realistas, que nos permitan manejar la situación con más calma y objetividad. Para lograr esto, se utilizan técnicas como el cuestionamiento socrático, la búsqueda de evidencias y la formulación de pensamientos alternativos más útiles y realistas. Por ejemplo, si pensamos que un elefante es verde tenemos claro que es algo que no es realista, pero si pensamos que no somos capaces si que nos lo creemos sin cuestionar ese pensamiento. Es importante reconocer que nuestras creencias pueden no siempre estar basadas en la realidad. Si creemos que un elefante es verde, es importante realizar una búsqueda de evidencias para evaluar la validez de esta creencia. Podemos preguntarnos si hemos visto algún elefante verde en nuestra vida o si hemos leído o escuchado de alguna fuente confiable que los elefantes pueden ser de color verde. Es importante recordar que nuestras creencias pueden influir en nuestras emociones y comportamientos, por lo que es crucial cuestionarlas y buscar evidencias para asegurarnos de que están basadas en la realidad.

Es importante destacar que la reestructuración cognitiva es una técnica que requiere práctica y constancia para lograr cambios efectivos en nuestra forma de pensar.

Además, es importante mantener un estilo de vida saludable, incluyendo una dieta equilibrada, ejercicio regular y suficiente descanso y sueño.

Una clave muy importante es dedicarnos tiempo a nosotros mismos y hacer cosas que nos gustan. Muchas veces, la rutina diaria nos consume y dejamos de lado nuestras propias necesidades y deseos. Aprender recetas nuevas, por ejemplo, puede ser una excelente actividad para desconectar de la rutina y experimentar con nuevos sabores y texturas.

Cuando nos dedicamos tiempo a nosotros mismos y hacemos cosas que nos gustan, también estamos fomentando nuestro bienestar emocional. Es una forma de relajarnos y reducir los niveles de estrés. Además, también nos permite explorar y desarrollar nuestros intereses y habilidades, lo cual puede tener un impacto positivo en nuestra autoestima y sentido de competencia.

Por otro lado, tener espacios de tiempo para hacer cosas que nos gustan puede ser una excelente forma de encontrar un equilibrio entre nuestras responsabilidades y nuestras necesidades personales. De esta manera, podemos sentirnos más satisfechos y realizados en nuestra vida diaria.

Es importante recordar que cada persona es única y que no todas las técnicas funcionan para todos. Es importante encontrar lo que funciona mejor para ti y trabajar en ello con un profesional de la salud mental si sientes que tu ansiedad está afectando tu calidad de vida. Recuerda que pedir ayuda es un signo de fortaleza, no de debilidad.

Escrito por Carmen Rubio

Colegiada Nº CYL005589

¡Hola! Soy Carmen Rubio, Psicóloga General Sanitaria con el compromiso de ayudarte en tu camino hacia el bienestar emocional. Mi objetivo es proporcionarte un espacio seguro y confidencial donde puedas abordar tus desafíos y encontrar soluciones efectivas.

Con una sólida formación y experiencia en psicología clínica, estoy aquí para apoyarte en diversas áreas, desde el manejo del estrés y la ansiedad hasta la mejora de tus relaciones y la superación de obstáculos emocionales. Mi enfoque se basa en la empatía, el respeto y la colaboración, trabajando juntos para lograr un cambio positivo y duradero en tu vida.